miércoles, mayo 17, 2017

Libros al paso por las calles de Roma

En Roma, un grupo de mujeres llamado LOTTAVOLEGGE organizan encuentros de lectura gratuita para niños en lugares públicos, en vista de la ausencia de una Biblioteca. Lo realizan en los rincones más emblemáticos de la zona, a menudo los más “poblados” y que no están necesariamente vinculados a actividades culturales.
Están organizando una mañana de lecturas para el sábado 20 de mayo dentro del Mercado Grottaperfetta Roma, con el objetivo y el deseo de suscitar interés también en los padres, niñas y niños que habitualmente no van a librerías especializadas.¡Y esta vez tengo el honor de ser la autora elegida! Si están por Roma, ¿van y me cuentan?
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¡Gracias, LOTTAVOLEGGE!! <3 span="">

martes, mayo 16, 2017

La nena de la oficina de Aguas Argentinas

La nena en la oficina de Aguas Argentinas 
(una historia real)

La nena sabe
que si alguien tiene sed
se le ofrece agua.
Le caen bien los niños
y algunos grandes,
los que escuchan.
En el mostrador, su mamá y un señor
están hablando de unas cuentas,
de unos servicios.
La madre la trajo al trabajo
porque no tenía con quién dejarla
y la hace dibujar.
La nena pasa por abajo del mostrador
con una botellita llena de agua
para el nene que grita de sed en el hall
y le cuenta a la señora que espera al reclamante
con su beba al cuello
que ella NO va a tener una hermanita.
Porque no tiene papá, dice.
La señora se esmera en encontrar palabras optimistas.
Y la nena dice que la última vez la mamá le tiró un plato al papá,
y se rompió,
y ella se escondió abajo de la mesa.
Y que a veces le habla al papá por teléfono.
Y que ella igual lo quiere al papá.
Su mamá sigue atendiendo
y se la ve sonriente y solícita.
Tal vez no le gustaría saber
que su hija cuenta
sus balurdos familiares
al público que llega a la oficina
del municipio de Monte.
Por suerte a la nena no le da vergüenza,
sabe que no tiene la culpa, es simplemente
algo de lo que necesita hablar.
Y dice que por eso no cree, no,
que vaya a tener una hermanita chica.
Que les regala la botella.
Y vuelve a pasar
del otro lado del mostrador.

Memoria, Justicia, Verdad, Esperanza - Un día de marcha en Argentina contra el perdón a los genocidas.

Cuando era chica podría mirar cosas terribles en las películas. Violencia, situaciones oscuras.
Ahora ya no lo soporto.
Me pregunto si seré más conservadora,
para ser feliz en mi espacio.
Pero el no soportar tiene que ver
con que antes me sentía a salvo
Pensaba que esas cosas no pasaban en serio,
o que todos ya sabíamos que eran atrocidades.
Ayer intenté mirar la película La noche de los lápices
para recordar una escena. Es una película que está vieja y nadie actúa muy bien. Y no pude ver más que un segundo de los pibes cuando los secuestran,
no pude verlos gritar.
Yo ví esa película a los 15 o 16 años,
junto al papá de Analía, que nos llevó al cine
a su hija y sus amigos,
porque él tenía entradas para el estreno.
Roberto trabajaba en derechos humanos,
él había estado desaparecido y preso,
era doctor,
y Analía una de mis mejores amigas.
Ella nunca hablaba de esa época,
de cuando éramos compañeras de primaria
y ella escuchaba a Piero con las buenas ondas y tenía la remera de Flashdance
y yo no sabía que iba a ver al padre a la cárcel.
Analía era de las altas, se sentaba atrás y era tímida,
tardamos en hacernos amigas, en vernos.
Y después fuimos juntas a Bellas Artes, elección que le copié.
Su casa era punto de encuentro,
el lugar para estar con los amigos.
Analía fue la primera en tener una videocassetera,
escuchábamos a Charly y dibujábamos, salíamos al cine.
Con el tiempo nos contó lo del papá, sin detalles.
Esa noche vimos la peli sobre el caso real de los pibes de secundario de La Plata
asesinados en la dictadura. Era la apertura democrática, nos sentíamos a salvo.
Nos gustaba sentirnos los protagonistas de una parte nueva, luminosa, de la Historia.
Quizá por eso no sentí mucha angustia,
quizá porque sentí que era algo casi didáctico,
que no me tenía que dar miedo.
Nosotros también estábamos en el Centro de Estudiantes,
teníamos la edad de los protagonistas. Pero ahora estábamos todos juntos.
Y el papá de Analía, Roberto, que medía casi 2 metros,
estaba sentado a mi lado en el cine.
Y no me acuerdo bien en qué parte, creo que en una escena de tortura a un pibe,
se inclinó para mi lado y me tomó del brazo fuerte, como cubriéndome.
Yo pensé que era por si me impresionaba
(era una nena todavía),
pero noté que el señor estaba llorando un poco y mirando para abajo
mientras se sostenía de mi brazo.
Él necesitaba el consuelo, el contacto con la vida. Él había estado a merced de los monstruos, él había sobrevivido y ahora era un doctor y un papá de nuevo pero había sido otra cosa, una carne estaqueada sin nadie que lo cuidara, fuera del mundo. “Se acabaron los padrecitos de los pobres” le decían a Roberto cuando lo torturaban.
A la salida del cine el papá de Analía ya estaba bien, viviendo.
Y seguimos viviendo todos. Analía viajó por el mundo, y ya no nos vimos. Su papá siguió trabajando con los derechos humanos y la Infancia.
Pero estos días parece necesario volver a decir que la represión de la dictadura fue una estrategia perversa y cruel, en contra de la libertad y la vida. Crímenes contra la humanidad, simplemente. Y aparecen algunos personajes justificando esto: “que los comunistas, que las bombas”.
Que la guerra.
La guerra de la locura asesina contra lo humano, en todo caso.
Quiero creer que esa no la perdimos. Quiero abrazar fuerte lo que me toca a mí, ahora. Porque no siento esa invulnerabilidad que sentía a los 15. Y tengo que pensar qué hacer con eso. Con esa certeza del bien, que perdí.
Para estar cerca de la vida, de lo que late, la maravilla, la posibilidad, lo hermoso que puede ser, que no podemos perder. Lo humano.
Por lo pronto, hoy se marcha.

Dedicado a A. P. L. y su familia.
(Para el que quiera leer los testimonios del libro “Nunca más”, donde está el del papá de “Analía” (su nombre real es distinto) entre tantos otros: ttp://librosycasas.cultura.gob.ar/…/LC_NuncaMas_Digital1.p…)



El 10 de mayo en Argentina una multitud marchó a Plaza de Mayo en contra del beneficio del 2x1 para genocidas presos por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar. Organismos de derechos humanos, partidos políticos y otros sectores se concentraron en repudio al fallo de la Corte Suprema; hubo marchas en todo el país. 


Abecedario a mano Premio ALIJA Libro Álbum 2017

Gracias a ALIJA (Asociación del Libro Infantil y Juvenil de Argentina) por seleccionar mi libro en sus Premios 2017. Una alegría con todas las letras :)
Nota en La Nación


lunes, abril 24, 2017

Feria del Libro con Música

¡Sí, en la Feria del Libro también estaré cantando! 
Show corto pero potente el sábado 29 de abril en la Noche de la Feria, zona Futuro, 22hs, gratis. :)
Isol junto a Nicolas Cecinini y Julián Horita
AGENDEN y vengan a tomarse algo y bailar luego! Organizan Editoras Moebius, Limonero y Galería.

domingo, abril 23, 2017

MIGRACIONES / MIGRATIONS


Una postalita hecha a mano viaja sin sobre de Buenos Aires hacia Londres para la muestra MIGRATIONS exhibition, ahora cargada con estampillas. ¿Llegará? ¿Se doblará, se ensuciará, se correrá algo del dibujo, tal vez? Interesante ese pequeño riesgo de mandar un original a viajar solito, sin protección, pero qué drama cuando los que viajan sin saber si llegarán son personas. Derecho a migrar, a vivir, en el mundo que es de todos.




La muestra la organiza el International Centre for the Picture Book in Society (ICPBS) de la University of Worcester, UK, y será expuesta en BIBIANA, la casa del Arte para Niños en Bratislava, Eslovaquia.

viernes, marzo 10, 2017

ISOL en la serie Creadores (English subtitles :))


Gracias Susana Parejas por este precioso y completo capítulo sobre mi trabajo en la serie Creadores. <3 p="">
(With English subtitles!)

domingo, febrero 19, 2017

Una entrevista para el Herald

Nota en el Buenos Aires Herald

Sunday, February 19, 2017  | 
Isol, illustrator
  • ‘For some my stories might be innocent, but they aren’t’


    By Agustina Larrea
    CV
    Name: Marisol Misenta
    Known as: Isol
    Born in: 1972, Buenos Aires.
    Lives in: Buenos Aires
    Achievements: Her books have been released in over 20 countries and in several languages. And her work has been exhibited in several galleries in Argentina and abroad. Her first book Vida de perros (“A Dog’s Life”) was published in 1997. Among her extensive back catalogue are works such as the successful Tener un patito es útil (“It’s useful to have a duck”), Petit (“Petit the monster”) and Auggie Wren’s Christmas Story. Isol is also a vocalist in Sima, a music duo with her brother. She was previously the lead singer in the pop band Entre Ríos.
    Awards: Finalist for the Hans Christian Andersen Award in 2006 and 2007 on behalf of Argentina (IBBY/International Board of Books for Young People, Switzerland). In 2013, she won the prestigious Astrid Lindgren Memorial Award 2013 (Sweden).
    In 2013, Isol, the Argentine picture book illustrator and author, won the Astrid Lindgren Memorial Award, one of the world’s most respected awards in children’s literature. According to the statement released by the jury at that time, in her work Isol “exposes the absurdities of the adult world.”
    It’s easy to agree with that idea. There is always something humourous in the work from Isol’s prolific yet multifaceted career as graphic artist, writer and even singer. A few days before the La noche de los dibujantes, a festival taking place today at the Ciudad Cultural Konex that will bring together more than 100 of the country’s most important cartoonists, graphic artists and illustrators, Isol welcomed the Herald to her study in the Almagro neighbourhood, for a chat.
    After so many years of intense work, what are you doing now?
    Well, I’m restarting again because I had a daughter a year ago, so I’ve been more calm with everything (work-related). Now I have a project, a new story and I’m thinking of other ones too as I work for two different publishing houses. And I try to be at events such as La noche de los dibujantes because I find them really interesting. I’m proud to be part (of the event) because there I’m in touch with many colleagues whom I admire so much, even some of those whom I read when I was a child. In this (year’s) edition, I will also sing, so I’m really excited about it. At the same time I’m resuming with conferences and work trips. And all that is a lot! I try always to release one book every year, but it takes time, from the minute you have the idea until you see that it actually works.
    Do you show your material to anyone in this phase?
    Yes, I show my sketches to two or three people whom I really trust and like their views. I feel safer after consulting with them. What one produces is very delicate and it’s good to take care of it. So I try not to show things to my editors first but to these people I trust. I’m very glad right now to be having ideas. There are moments in a career in which many may demand a lot of things from you. It’s important to have a moment to think and to do.
    And how is that moment, taking into account that your work combines both drawing and writing the stories?
    There are moments in which I have the idea of a text but I start thinking about the technique of the illustration. For example, if I want to try a more elaborated texture. Sometimes the idea of a book can appear just after I wish to use some technique. But truth be told, I think about both things at the same time.
    Something odd happened with my book Menino that was very peculiar because it had much more text than the rest. And sometimes that makes it hard for the translators. Translating a text that involves humour is very difficult. I know some of the translators but, for example, when they translated into Chinese, it wasn’t possible (for me) to control it. So the only thing left for me is to trust.
    Do you think of your readers when creating? Because obviously many see your work as books aimed at children but in the end it’s the adults who buy them.
    I think my books are funny for little children. And I like good books for children. I also think that books aimed at children should be really good and funny. I have fun with my books (laughs) and the same happens to me when I get in contact with good material from other authors. At the same time, I don’t say: ‘These books are for children and not for adults.’ I don’t remember who said this, but I agree with the idea: ‘Children’s books are aimed even at children.’ In mine, what happens is that the main characters are children. But for me it’s always about human beings living in certain places. And it’s odd that an adult couldn’t empathise with something that happens to a kid.
    Would you work on something specifically aimed at adults?
    I don’t know. And there isn’t a huge market for that. The truth is I like the language of my books because it allows me to talk about things I’m interested in. For some they might be innocent stories, but they aren’t. In fact in La bella Griselda (“Beautiful Griselda”) the main character is a princess that’s beautiful and everyone loses their minds for her. For me that’s something related to the society we live these days and how women are seen sometimes. So that kind of stuff appears because it exists. And children copy what adults do.
    It’s funny because sometimes people ask me in interviews: ‘Do your books show problems that are facing women because you are a woman?’ And I think that when a male author writes about something, no-one asks them if they are talking about male problems as those stories are seen as universal. It’s funny but at the same time it worries me. Sometimes society seems to me to be a bit old-fashioned. It might be because I don’t watch TV (laughs).
    The publishing industry is facing a crisis these days with sales having tumbled in the last months. But books for children didn’t; it’s a branch that envigorates the industry.
    I like that because I think books are very helpful in children’s lives. They are part of a shared moment with adults, and it’s a very enjoyable moment. The rhythm of movies, for instance, is very different to the one of books. With books children feel they have a leading role in the stories as they decide the rhythm, if they want to stay for a while staring at a page, they can even imagine the voices of the characters. With books you are the one who decides.
    Do you find it shocking when you realise that something that you produced is funny for a kid in Argentina, but also for one living in Japan or in Finland?
    I didn’t go to the most exotic places where my books have been released but I find it amazing that they (the children) can laugh after the same things and enjoy the same things. The other day I was reading a work of Arno Stern’s in which he says that the drawings little children make in different cultures tend to be very similar. It made me think that there are certain images or ways to capture certain things that belong to ourselves. Then you might change with time. He also says that drawing without an specific purpose is something that completes ourselves. You process things you can’t process in other ways. And I completely agree with that, as that happens with art in general when you start with something you don’t know exactly how it’s going to end.
    Do you feel the same with music?
    Yes. The difference is that I’m a singer and in a way I’m my own instrument. So being your own instrument; there are certain things you have to train. You have to be in tune. There might be more narration in illustration, I mostly always think about scenes or little anecdotes. When I write songs I also like them to tell a story, so there is a link between both disciplines.
    What has changed in your career or in the way you work after you won such an important award (Astrid Lindgren Memorial Award)? Was it like reaching the peak of something?
    Well, I think this helped me but when I got the award I already felt like I was at the peak because I feel very lucky to have the job that I have and to do what I really like to do, or to have editors waiting for my material. By then I had already had my first child, and having children makes you move from being at the centre of everything. It’s something that leaves your ego with less energy to grow. At first it was difficult for me to understand that they were giving such an award to me. I couldn’t believe that it was really happening. I even felt a bit ashamed. I don’t know if many things changed. The good part of it is that my books started to be available in many more countries. Sometimes I feel the responsibility and think ‘Wow, I have to do something really amazing now because supposedly I’m really good at this.’ (Laughs.) But I really don’t know what I’m doing next and I even can’t control it. What I try to do is to take care of what I do because now I receive more offers and I think it’s important to be coherent in what you do. But when I start working, it was all about being alone and being willing to play for a while.

    @tinalarrea